"El mundo del arte es caprichoso"
El Mite Poètic
Índice textos incluidos en el catálogo
- El Mite Poètic
- Introducción
- Dedicatoria
- Presentación
- El Mito pintado a través de las Metamorfosis
- Paisajes interiores
- "El mundo del arte es caprichoso"
Alfonso Sánchez Luna no se esconde, Busca la belleza «como algo connatural en el arte». Y eso se percibe al contemplar sus cuadros,. «No puedo separarla de lo que es la creación artística», añade el pintor alicantino: «coincido con Matisse criando decía que el arte es un sillón donde el espectador se sienta a gozar».
Sánchez Luna, que compagina su creación con su trabajo de profesor de Grabado en la Facultad de Bellas Artes de Altea, acaba de inaugurar El Mito Poético, 24 piezas inspiradas en Ovidio en las que persigue la musicalidad del color sin renunciar a los avances de las vanguardias, con un lirismo arrollador.
La exposición llega a Valencia en febrero de 2008 a través de la Fundación Caixa Carlet. En ella Sánchez Luna presenta una selección de su «pintura trabajada» antes de ser ejecutada, es decir, «muy meditada» y ejecutada después libremente «para que siga manteniendo frescura». Así, aunque las pinturas parecen producto de la improvisación, hay tras ellas un intenso trabajo de tres años de investigaciones sobre distintos soportes, «infinitud de cuadernos de notas y apuntes, y leer y releer los poemas» de Ovidio, comenta Pedro Luis Nuño de la Rosa comisario de la exposición que se celebró en Alicante en la sala de exposiciones de la CAM.
«Estamos ante la reflexión plástica de un monólogo silente donde la lírica helenística se retorna y aborda desde la más contemporánea abstracción formalista y el signo coautor de metalenguajes que, muy meditados en su concepción corno libres en su ejecución final, hacen a un autor diferente al resto», escribe Nuño de la Rosa.
Convencido de la vigencia de la pintura como arte de vanguardia, Sánchez Luna asegura que el lenguaje de la modernidad no se ha agotado todavía y que aún hoy, en plena era de los vídeos y los ordenadores, tiene sentido seguir experimentando con los colores y las formas.
«No es un problema del medio sino de honradez con la que haces tu obra; hay que dejarse de modas y apostar por lo que uno cree», asegura. Como ejemplo de ello cita el caso del video artista y escultor Fabrizio Plessi, artista que ha revisado en la actual exposición del IVAM, de guíen asegura que le ha sorprendido por la belleza y poética de su obra, si bien sus medios son completamente dispares.
El verdadero obstáculo con el que se encuentran muchos creadores plásticos a la hora de apostar a contracorriente por líneas consideradas convencionales, advierte, es que en el fondo «el mundo del arte es muy caprichoso». De tal forma que constata que para que un artista triunfe depende de que alguien, -un comisario, apueste por ti».
Mayor pericia técnica
Seguro igualmente de que los creadores del extrarradio, aquellos que viven lejos de los círculos madrileño y barcelonés tienen «más difícil abrirse camino», Sánchez Luna apunta también su convencimiento de que los artistas de y formados. en la Comunidad Valenciana exhiben una mayor preparación técnica que atribuye a la excelente formación.
«Tenemos el gran problema de que el público no trata igual a un artista de la Comunidad Valenciana que al que tiene proyección desde Barcelona o Madrid», comenta. Eso no es óbice para que defienda que en la actualidad, siguiendo la tradición, los creadores plásticos de la Comunidad Valenciana están «a un nivel muy alto». «Se están haciendo cosas muy rompedoras», apostilla.
Sánchez Luna, que vive al margen de las familias de las vanguardias y de los caprichos de la crítica, minimiza el valor de la originalidad, santo grial de tantas corrientes, y realza la importancia de la técnica. Así, relata que intenta transmitirles esa idea a sus alumnos. «Hay que descargar de la obligación de la constante originalidad [a los jóvenes artistas]: es una obsesión que no deja crear. Es un absurdo pensar que no venimos de algún sitio, además de ser muy empobrecedor», concluye.
CARLOS AIMEUR
PERIODISTA
PREMIO VICENTE BLASCO IBÁÑEZ DE NARRATIVA 2007